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Radio Globo y canal 36
Poema para un adiós
Voces veraniegas que nunca se apagaran en nuestras almas
Todavía yacen en mis oídos sus verdades
Sus ecos de lucha
Sus brazos contra tóxicos escorpiones
Ahí están con sus labios irradiando el sol de cada día
No se caerán en el abismo de las atroces bestias del poder
Nadie podrá romper tus sueños
David contra Goliat de empuñaduras silenciosas
Esdras con sus valentías no calla en la oscuridad de ellos
Libertad en agonia, te levantas del álamo, no le temes
al aguijón que nos atisba con su corazón de odios
nadie se arrodilla con una bala en el rostro de la noche
tarántulas con sus caras de venenos lacustres
no podrán destrozar las esperanzas
aun que destruyan radios y el punto 36
vendrán otro horizontes a nuestros espíritus
lo forjaremos con el heroísmo de ángeles caídos
nuestra canción pervive en la sinfonía de la fe
nuestros pies no se cansan de andar
de correr sobre los tejados bajo la lluvia con la bandera
de la espera en los pechos de los ausentes
no desquebarajaran la silaba escrita en la piedra
ni morderán nuestros labios de ondas alargadas
ni podrán quitarnos la libertad que se esgrime en nuestras miradas
de oveja degollada
nuestros pasos corretean en los pasillos de ser
el saber es la espada contra la telaraña de los ignorantes
que no tienen guitarras
ni palabras bellas para cantar
ni caminos que seguir
ni ilusiones que alcanzar
Son temibles sordos en la ceguera de una bestia
con colores de verde montaña
El agua se les convertirá en sal
Y la dulzura los condenara a ser sicarios de banderas rotas
No nos detengamos
Esdras
Davis en ustedes
Brilla la estrella de la alegría y de la victoria
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